
1. Pieza perdida por traumatismo
Encía sana, con cuatro años de cicatrización.
IMPLANTOLOGÍA ORAL
Un implante dental reemplaza la raíz de un diente ausente y sirve de soporte para una corona, un puente o una prótesis. Su objetivo es recuperar función, comodidad y una integración armónica con los tejidos y los dientes vecinos.
CASO CLÍNICO · IMPLANTE UNITARIO
Secuencia clínica ilustrativa de las etapas quirúrgica y protética.
ETAPA QUIRÚRGICA
Antes de iniciar la reconstrucción protética se evalúan la encía y el hueso del sitio, y el implante se coloca en la posición planificada para la futura corona.

Encía sana, con cuatro años de cicatrización.

Vista oclusal de un implante de conexión interna, colocado hace tres meses, con un pequeño injerto gingival.
ETAPA PROTÉTICA
Una vez integrado el implante, se conectan los componentes protéticos y se confecciona la corona definitiva.

Después de la integración del implante con el hueso se conecta el componente que sostendrá la corona.

La restauración se diseña buscando integrarse con la forma, el color y la posición de los dientes vecinos.
Imágenes ilustrativas destinadas a explicar las etapas generales. Cada situación clínica puede requerir procedimientos y tiempos diferentes.
La indicación depende del diagnóstico. Podés comunicarte para coordinar una evaluación personalizada.
Es un dispositivo, generalmente de titanio, que se coloca en el hueso maxilar para reemplazar artificialmente la raíz de un diente ausente. Sobre él puede realizarse una corona individual, un puente o una prótesis para varias piezas.
Es el proceso mediante el cual el hueso establece una unión estable con la superficie del implante. La planificación, la estabilidad inicial, el estado general de salud y los cuidados durante la cicatrización influyen en este proceso.
La mayoría de los adultos puede ser evaluada. No existe una edad máxima fija, aunque normalmente se espera a que haya finalizado el crecimiento de los maxilares.
La indicación depende de la cantidad de hueso, la salud de las encías, la higiene, la mordida, los antecedentes médicos y la posibilidad de realizar controles periódicos.
Fumar, tener diabetes o presentar poco hueso no significa automáticamente que el tratamiento sea imposible, pero puede aumentar los riesgos o requerir medidas adicionales.
ETAPAS HABITUALES
No todos los implantes siguen el mismo protocolo. Los tiempos y procedimientos se adaptan a cada situación.
Examen clínico y radiográfico del hueso, la encía, la mordida y los antecedentes de salud.
El implante se coloca con anestesia local. En algunos casos se necesita regeneración ósea.
Durante un período variable se produce la oseointegración y maduran los tejidos blandos.
Al alcanzar la estabilidad necesaria se confecciona y coloca la corona o prótesis correspondiente.
INFORMACIÓN PARA PACIENTES
La colocación se realiza con anestesia local. Después pueden aparecer molestias, inflamación o pequeños hematomas. Habitualmente son transitorios y se controlan con las indicaciones correspondientes a cada paciente.
Sí. Aunque es un tratamiento predecible cuando está correctamente indicado, ningún procedimiento médico puede garantizarse. Puede no integrarse inicialmente o presentar posteriormente inflamación, pérdida de hueso, infección, aflojamiento o desgaste de componentes. Por eso es más preciso hablar de falta de integración o complicaciones que de “rechazo”.
No puede asegurarse una duración determinada. Sin embargo, la implantología oral cuenta con más de 50 años de documentación clínica y existen pacientes con implantes que continúan funcionando correctamente después de varias décadas.
Con buenos cuidados, controles periódicos y una adecuada salud de los tejidos que los rodean, los implantes pueden mantenerse estables durante muchos años. La corona o prótesis colocada sobre el implante puede sufrir desgaste y necesitar mantenimiento, reparación o reemplazo antes que el propio implante.
Para favorecer su estabilidad se recomienda:
No. Según las condiciones del hueso y de la encía, el implante puede colocarse inmediatamente después de una extracción o después de un período de cicatrización. Si se requiere regeneración ósea, el tratamiento puede necesitar más tiempo.
La elección de un implante, un puente u otra alternativa debe realizarse después de evaluar el estado general de la boca, el hueso, la encía, la mordida y las expectativas de cada persona.